5 pasos para reconocer y desafiar las limitaciones internas
La semana pasada me alistaba para ir al gimnasio entre semana. Como dice el dicho, el movimiento es el precursor de la emoción.
Hay algo que cambia después de tomar un poco de sol directo a la piel, una buena sesión de ejercicio o de unos pocos minutos bajo el agua fría.
La química cambia, y, por ende, cambia nuestro tren de pensamiento junto a las emociones que van aferradas a él.
El cierre de año ha sido complejo, mientras se vislumbra un arranque de año lleno de nuevos proyectos que nos llenan de ilusión.
Mientras me alistaba, la auto-rumia interna era intensa, la mente estaba inquieta sobre cosas pendientes y una que otra preocupación.
Al bajar las gradas dirigiéndome al carro para ir a entrenar, caí en cuenta de lo que estaba ocurriendo mientras observaba los pensamientos.
Como mencionaba en la publicación anterior, lo único que podemos controlar es hacia donde dirigimos nuestra atención y nuestro esfuerzo.
Este pequeño detalle hizo un inmenso cambio en la perspectiva para entender los retos desde distintos ángulos y estimular la determinación para seguir.
Como líderes empresariales, usualmente los retos son continuos e imprevistos, y corremos el riesgo de que nos quiten las ganas de continuar construyendo lo que tanto aspiramos, soñamos y añoramos.
Debido a que la auto-rumia se alimenta de nuestros miedos y limitaciones, aquí van 5 pasos para reconocer y desafiar estas limitaciones para avanzar:
- Autoobservación
- Diario Personal: Mantener un diario para registrar nuestros pensamientos y emociones diarias. Esto nos ayuda a identificar patrones recurrentes de auto-rumia.
- Identificación de Desencadenantes: Prestar atención a las situaciones o interacciones que disparan pensamientos negativos. Reconocer estos desencadenantes es el primer paso para afrontarlos.
- Cuestionamiento Cognitivo
- Desafiar las Creencias: Nos podemos preguntar: “¿Es este pensamiento realmente cierto?” Busquemos evidencia en contra de nuestros pensamientos negativos.
- Reformulación Positiva: Cuando identifiquemos un pensamiento limitado, lo podemos reformular de manera positiva. Por ejemplo, podemos cambiar “No soy capaz de hacer esto” por “Estoy aprendiendo y mejorando cada día”.
- Visualización y Práctica
- Visualización Positiva: Imaginemos el éxito en situaciones difíciles. La visualización nos ayuda a preparar la mente para enfrentar desafíos y reducir la auto-rumia.
- Simulación de Situaciones: Si sentimos inseguridad acerca de una tarea o proyecto, podemos practicar en un entorno seguro. La experiencia simulada ofrece confianza y reduce el miedo al fracaso.
- Apoyo Externo
- Buscar Retroalimentación: Hablar con colegas, mentores o amistades sobre nuestras preocupaciones. A menudo, otras personas pueden ofrecer perspectivas valiosas y ayudarnos a ver las limitaciones de manera diferente.
- Mentoría: Busquemos personas que hayan superado desafíos similares. Su experiencia nos puede proporcionar estrategias y motivación.
- Establecimiento de Metas Claras
- Metas Realistas y Alcanzables: Establecer objetivos pequeños y alcanzables que nos permitan avanzar. Cada logro, por pequeño que sea, nos permite desafiar nuestras limitaciones.
- Celebrar los Logros: Cuando alcanzamos metas, es esencial tomarse un momento para celebrar. Reconocer los logros refuerza la creencia de que tenemos la capacidad superar limitaciones.
“Las limitaciones son muchas veces construcciones de nuestra propia mente. La auto-rumia se alimenta de estas limitaciones y nos impide alcanzar nuestro máximo potencial.” – Steven Kotler
En nuestro trayecto como líderes empresariales y en la vida misma, es común que la solución esté en salir de la cabeza para observar los pensamientos. Ahí está la respuesta.
¡Que pasés un excelente día y espero que hayás disfrutado estas palabras!
Saludos,



