El Carácter del Espectador

2 Ejercicios Prácticos para Lidiar con la Realidad Actual

Es sábado temprano en la mañana. El clima está fresco y el sol esta empezando a calentar. Los pájaros se escuchan cantando junto al sonido que produce el río, el cual no está tan cerca para poderlo ver, pero sí para lograrlo escuchar.

Música suave enriquece el momento junto a un incienso de sándalo para promover un ambiente tranquilo y sereno. Hay días en los que uno se levanta con muchas cosas en la cabeza, pero hoy no hay más que silencio.

En la época actual, la mayor parte de nuestras influencias y la educación explotan la importancia de hacer bulla, ser visibles, la extroversión y el uso constante de medios de comunicación.

Se nos muestra como este tipo de modelo de persona (o marca) es la que alcanza el éxito más fácilmente, pero sin hacer espacio para su contraparte, tal cantidad de bulla toma estelaridad en la administración de nuestra mente.

Esto es, genera ruido que interfiere con nuestro tren de pensamiento, alejándonos de la claridad. Debido a que todo pensamiento conlleva carga emocional, enreda nuestro estado emocional de la misma manera.

Muchas veces las mejores respuestas para nuestras preguntas, el aprovechamiento de grandes oportunidades y el identificar las causas de nuestros retos, se encuentran dedicando tiempo para escuchar el silencio.

Se encuentran al sentarnos sin expectativa alguna a percibir lo que sucede a nuestro alrededor. Yendo aún más allá, están en participar como espectadores (lo que comúnmente se denomina observar al observador), viendo nuestra vida desde afuera para alcanzar nuevas perspectivas.

Dividiendo lo mencionado en dos partes, primero tenemos una gran oportunidad para aterrizar y centrarnos (técnica de “grounding”) al colocar la atención en las sensaciones que nos transmiten los sentidos en un estado presente.

Eso nos permite lidiar efectivamente con la ansiedad (una emoción negativa relacionada al futuro) que se transpira en el colectivo el día de hoy, debido a las condiciones que estamos enfrentando como seres humanos.

Segundo, el ejercicio de vernos como espectadores de nuestra vida nos da margen de objetividad. Esto nos ayuda a ver las cosas desde una nueva perspectiva.

Es un ejercicio que nos permite abarcar y percibir nuestro entorno o situación desde una dimensión más serena, equilibrada e imparcial.

Puede ser incómodo hasta que, por medio de la acción, se convierte en hábito y notamos sus efectos. Puede ser dificultoso hasta que comenzamos a percibir de una manera distinta lo que nos rodea y logramos identificar simplicidad en situaciones antes complejas.

Puede ser aburrido hasta que logramos sintonizar en la sincronicidad de las cosas, siendo conscientes de que no actuamos en un vacío y que nuestras vidas tienen mucho más sentido de lo que imaginamos.

Para esta ocasión y en un momento de alta necesidad, quería compartir este par de ejercicios que nacieron de una publicación lanzada en octubre del 2012 actualizada al día de hoy.

Con los mejores deseos siendo el mayor de todos que estas palabras te aporten valor en tu vida personal y empresarial, ¡nos vemos en la próxima!

Saludos,

 

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