En El Puro Flow

Alcanzando un estado óptimo de vida dentro y fuera de nuestra disciplina de trabajo.

Hemos estado montando un nuevo curso para el desarrollo de habilidades blandas bajo una tónica emocionante, permitiéndonos ver el desempeño con nuevos ojos para verdaderamente entregar una experiencia transformadora.

El estado de fluir, o el famoso “flow”, acuñado y estudiado por el gran Mihaly Csikszentmihali a inicios de los años noventa, se puede decir que hoy en día es un “must” si hablamos de comprender a fondo el alto desempeño.

Curiosamente, su libro fue publicado casi el mismo año de Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Eficiente de Stephen R. Covey, pero es hasta hoy en día que ha tomado un rol mucho más estelar para quienes nos apasiona el tema.

Actualmente, se puede argumentar que el concepto fue popularizado aún más por Steven Kotler al estudiar meticulosamente la ciencia del desempeño óptimo, en donde el estado del “flow” forma parte de los principales estados de conciencia para alcanzarlo.

Según Mihaly, es un estado que eleva el curso de nuestras vidas a otro nivel. Un lugar en donde perdemos el sentido del tiempo y nos convertimos en la tarea que realizamos. En otras palabras, utilizando una de mis metáforas preferidas tomada de conceptos orientales, es en donde el artista se convierte en el arte y el arte en el artista.

Verlo presente en los deportes extremos, en la música y el baile es común. Lo más interesante de todo, es que conforme vamos entendiendo más a fondo su naturaleza, este concepto es cada vez es más popular en el mundo empresarial.

No es coincidencia que Google y los Navy SEALs, sean solo un par de las principales organizaciones relevantes y – en lo personal considero – por delante de su tiempo, que cortejan a diario con sus prácticas y conocimientos.

A continuación, comparto 5 prácticas para lograr experimentar el estado de “flow” en nuestra vida personal y laboral:

  1. Balance entre la Habilidad y el Reto:

    • Baja habilidad y alto reto tiende a generar ansiedad. Alta habilidad y bajo reto tiende a generar aburrimiento. Ninguna es sostenible ni placentera al largo plazo.
    • Si pretendemos enfrentar y solucionar mayores retos en nuestro futuro – y generalmente por consecuencia aumentar nuestro valor de mercado – debemos invertir en sofisticar nuestras habilidades, tanto técnicas como blandas, para lograr operar desde un estado fluido y sin fricción.
  2. Metas Intrínsecas Cristalinamente Claras:

    • Para lograr entrar en un estado fluido y aprovechar la cantidad de químicos felices que llevamos adentro, es vital tener una meta clara en el ojo de la mente. Debemos tomar tiempo para ver como se manifiesta y sentir las sensaciones de momento como si estuvieran pasando en el momento actual.
    • Estas metas deben de causar emociones positivas cautivantes desde adentro hacia afuera, no al revés. Su alcance es para realizarnos internamente, lo externo es únicamente el resultado perceptible para los demás.
  3. Interrumpir la Interrupción:

    • Esta la tomo prestada del conocido Tim Ferris ya que aplica para la ocasión.
    • Entrar en estados fluidos toma tiempo, y lo último que queremos es que nos estén interrumpiendo cuando nada más nos dejamos llevar por una tarea que al parecer se empieza a crear por si sola sin nuestro esfuerzo.
  4. Entregarse al Proceso Olvidándose del Resultado:

    • Una vez que entramos en acción, lo único que existe es el presente, el momento que vivimos. De hecho, si entramos en consciencia de lo que está pasando y nos enfocamos en lo que llevamos o lo que falta, instantáneamente estamos fuera del estado del “flow”.
    • Un estado fluido requiere de convertirse en la obra sin ser consiente de ella. Es dejarse ser mientras las ideas fluyen y se manifiestan mediante nuestras acciones. Es básicamente servir como herramienta interrumpiendo al mínimo el proceso.
  5. Retroalimentación Imparcial y Equilibrada:

    • Se puede decir que crear desde estados fluidos nos permite obtener una materia prima de increíble categoría e incluso llegar hasta el producto final, pero muchas veces debemos de utilizar una perspectiva objetiva para obtener mejora continua.
    • Esta retroalimentación la podemos adquirir desde nosotros mismos en un estado aterrizado, de alguna persona o personas que consideremos calificadas – y que honestamente nos quieran ver crecer – para la tarea o una combinación de las dos.
    • Una vez que escuchamos detenidamente las distintas ideas puestas sobre la mesa, nos dejamos lo que consideramos valioso y el resto las dejamos ir.

Si tuvieras interés en aprender más sobre el tema y otras habilidades blandas necesarias para la próxima década, escribinos ya al whatsapp 8720-5573 para contarte más a fondo sobre nuestro próximos curso para el desarrollo de habilidades blandas.

¡Gracias por leer y espero de que hayás disfrutado el contenido!

Saludos,

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