Divagando como ventaja competitiva en una era de constante interrupción. En los años ochenta, el mundo tenía otro ritmo. Tardes de “no hacer nada”: acostarse en el zacate, ver las nubes y…
Divagando como ventaja competitiva en una era de constante interrupción. En los años ochenta, el mundo tenía otro ritmo. Tardes de “no hacer nada”: acostarse en el zacate, ver las nubes y…